11.10.10

Notas de Binissaida (V)


Lectores y escritores

En el profundo mar de explicaciones, citas, anécdotas, puntos de vista y –seguro que malgré lui- consejos por el nos hace navegar A., nos sacude de golpe una ola inesperada. Nos dice A. que, al final, hay que escoger entre ser escritor o lector. O mejor dicho, que siempre una de las dos facetas acaba imponiéndose. Se trata más de preponderancia que de elección.
Inicialmente me parece una absoluta paradoja. Considero indisociable la lectura de la escritura. Incluso desde el punto de vista más técnico (no me gusta usar aquí esta palabra pero es la única que encuentro), la lectura resulta fundamental para el escritor. No concibo escribir sin leer y soy incapaz de escribir cuando enlazo una mala racha de lecturas.
Sin embargo, una reflexión más profunda me hace ver el punto de verdad de la cuestión. La pulsión de la escritura –la diabòlica mania d’escriure que decía Josep Pla- se lo acaba llevando todo por delante, lecturas incluidas. Siempre hay momentos en que se debe elegir entre coger un cuaderno o un libro, y ahí aparece el escritor o el lector.
Que el llegir no et faci perdre l’escriure se dice popularmente en catalán cuando se quiere expresar lo inapropiado de dejarse llevar por lo secundario frente a lo esencial. Es decir, aunque el origen de la expresión vaya seguro por otros derroteros, el conocimiento popular utiliza esta dicotomía como muestra de la necesidad de escoger lo principal. Y curiosamente lo principal es escribir.